No hay nada que describa lo maravilloso de tener un hijo. En mi caso son cuatro y es ahora cuando realmente me voy dando cuenta de lo que es ser madre.
Son muchas las alegrias que recibimos de ellos, esos seres que cuando nacen son tan indefensos pero al mismo tiempo son mucho más fuertes que nosotros porque han sabido llegarnos a lo más profundo de nuestro corazón. a ese lugar que estaba reservado a ellos.
Cuando nació mi primera hija que ahora ya tiene 15 años, supe que sería lo más bonito que me pasaría nunca. Pero también comprendí que ya no sería la misma. Sí, aquella mujer indefensa y boba sería capaz de todo por mantener a salvo a su niña.
Hay una frase que me dijo un antiguo jefe y que siempre me hizo mucha gracia:
Cuando los niños son pequeños estan para comerselos pero cuando crecen te arrepientes de no habertelos comido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario